Previamente a referirnos sobre la vinculación de ambos conceptos, es necesario tener claro qué es la Propiedad Intelectual. En términos muy generales y elementales podemos decir que la Propiedad Intelectual, es aquella disciplina jurídica que se encarga de proteger todas las creaciones del talento humano y que se divide en dos ramas la Propiedad Industrial y el Derecho de Autor. El conocimiento de lo que ella conlleva puede, sin lugar a dudas ayudar a todo empresario, pequeño grande o mediano a que su empresa, negocio, o emprendimiento sea más competitivo en el mercado y a gestionar de buena manera los riesgos que este puede afrontar en el mundo del público consumidor.

Es así que se puede afirmar que el sistema de Propiedad Intelectual tiene un rol realmente importante al distinguir productos y servicios de otros de la misma índole en el mercado, aumentar su visibilidad en ese mercado, tener conocimiento del origen y del producto ofertado, y de evitar el riesgo de llegar a usar de manera involuntaria, la información de terceros como también llegar a vulnerar derechos de terceros.

Ya refiriéndonos de manera muy breve sobre las figuras de la propiedad Intelectual y su importancia dentro de una empresa o negocio, se puede deducir que, si el empresario tiene un producto o proceso innovador o bien presenta un producto, servicio o proceso mejorado, puede proteger el mismo mediante un derecho de patente, lo que indudablemente le dará una ventaja competitiva. El derecho que le confiere la patente le permite defenderse dentro del mercado de la competencia y de esa forma, ocupar un mejor posicionamiento en el mercado.

Cuando el  empresario o dueño de  negocio, no llega a solicitar privilegio industrial o patente  sobre su idea o nuevo sistema, la ley le faculta recurrir a otra figura importante de la Propiedad Industrial como es la de los Secretos Industriales, En ese sentido, es asimismo de vital relevancia que el empresario en el momento de posicionarse en el espacio competitivo, resguarde los  detalles precisos y específicos de los productos que pueden referirse a los conocimientos tecnológicos y toda la información esencial, parte de su estrategia a través de lo  secretos industriales y así mantener su posición competitiva en el mercado. Téngase en cuenta que el robo, aprovechamiento y divulgación de toda esa información puede desde todo punto de vista, menoscabar la ventaja sobre la que ha trabajado el empresario o dueño de negocio, privando a la empresa de su competitividad y ocasionándole el daño económico correspondiente.

La figura que más se toma en cuenta de la Propiedad Intelectual, sin lugar a dudas es la de la MARCA, que permite a los consumidores diferenciar a productos y servicios de la empresa o el dueño de negocios de los demás competidores, asegurando con esa diferenciación una calidad constante. Aquí resulta necesario enfatizar que es importante que el empresario obre con mucha precaución al elegir o construir su marca, para que no resulte luego atacada por marcas similares que distingan los mismos productos o servicios en el mercado. Pasando a otras figuras o formas de la Propiedad Intelectual, tenemos al DISEÑO INDUSTRIAL, que se refiere concretamente a la parte estética u ornamental de un producto. Ese diseño, le da al empresario, otra forma de distinguir su producto de los competidos y así poder posicionarse de mejor manera dentro del mercado, Es de destacar que un diseño, que cumple con características mucho más atrayentes, está en la plena capacidad de ganar un mejor posicionamiento llegando a un mayor número de consumidores exigentes que busca adquirir productos mucho más diversificados.

Una empresa, asimismo, y más ahora que se está manejando enorme contenido digital, debe tener en cuenta que el material que crea por si o a través de los empleados que trabajan con el objeto de protección del Derecho de autor. Tengamos en cuenta que, si bien el Derecho de autor nace con la creación de la obra, para poder hacer lo valer ante terceros, debe contar con el registro correspondiente.

Se debe tener en cuenta que un mismo producto puede estar protegidos por diferentes formas de derechos de propiedad Intelectual y que constituyen una herramienta muy importante para reforzar su ventaja competitiva y obtener un fuerte posicionamiento en el mercado.

Además de tener protegida la Propiedad Intelectual, cabe mencionar que el empresario o   dueño de negocio debe y realizar una auditoria para determinar que tipo de propiedad intelectual existe en su empresa. Para ello debe contar con un plan de negocio que cuente con una estrategia de explotación de Propiedad Intelectual y revisarla periódicamente. Esa estrategia le permitirá a su vez, monetizar y aprovechar los activos de Propiedad Intelectual para obtener financiación de entidades bancarias y de posibles inversionistas, interesados en la idea u objeto empresarial de que se trate. Es así que, incluir la Propiedad Intelectual en el plan de negocios, puede ayudar al empresario a obtener los fondos necesarios para llegar a ejecutar lo planeado o ampliar los planes y objetivos de la empresa o negocio.

El empresario o dueño de negocio debe tener en cuenta que los derechos de PI solo se pueden hacer valer en el país o región en los que se ha obtenido su registro. De manera previa a ampliar las actividades a otros países, conviene obtener los derechos necesarios para poder mantener la posición de mercado competitiva en mercados extranjeros.

Como reflexión, hago propicia la oportunidad para llamar la atención a la sociedad en su conjunto para que autoridades que tienen como misión el velar y precautelar la Propiedad en Bolivia, impulsen medidas de concientización y educación entre empresarios, pequeños, medianos implementando las medidas educativas pertinentes en escuelas, colegios y universidades, con el firme propósito que la sociedad en su conjunto, asimile y tenga pleno convencimiento de la importancia de velar por la Propiedad Intelectual, la que se encuentra presente en  todas las actividades de nuestra vida diaria.